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Los notables del Mousem My Abdellah, entre ayer y hoy: de la contribución del sector privado al uso de los fondos públicos… El Tribunal de Cuentas debe intervenir
Cada nueva edición del Mousem My Abdellah es un auténtico retorno al pasado, que me da recuerdos de infancia.
Recuerdo las ceremonias de los años 60 y 70 , oigo todavia el eco del nombre de aquel reputado notable que representaba un símbolo estrechamente ligado al Mousem My Abdellah hasta el punto de que los peregrinos pasaban primero por su campamento antes de dirigirse al mausoleo para sus rituales religioso.
Aquel personaje notable era un simple agricultor, cuya familia desempeñó un papel pionero en el anclaje y la perpetuación de los preceptos de la civilización tanto en la ciudad de El Jadida como en la provincia, no era otro que El Alami Bendagha.Uno de los notables más famosos, era conocido y reconocido por su nobleza y su gran generosidad con los desfavorecidos.
Organizaba con sus propios medios banquetes para los pobres y necesitados, así como veladas artísticas a las que invitaba a grupos de cantantes conocidos de la época.
Su generosidad también se reflejaba en la ayuda que concedía a los habitantes y a la Comuna, proporcionando agua potable y electricidad a toda la zona donde se celebraba el mousem.
Ponía a disposición un generador eléctrico cuando la Comuna aún no disponía de conexión a la red eléctrica. En cuanto al agua potable, se suministraba mediante grandes depósitos en cantidades suficientes.
Era uno de los innumerables ejemplos de aquellos notables que desbordaban generosidad y patriotismo, que demostraban, si se necesitaban pruebas, su lealtad y su deseo al desarrollo de su región.
Las festividades de aquella época no se limitaban solo al mousem de Mi Abdellah. Se extendían a otras tribus como Lâaounates, Sidi Moussa, Lakouassem, Lamâachates, Châaybates, My Bouchaib, Lamharza, Ouled Frej… una forma de celebrar la temporada de cosecha, pero también para hacer conocer las costumbres y tradiciones de dichas tribus.
Estas fiestas se extendían hasta la ciudad de El Jadida, y el verano continuaba con veladas artísticas en la capital de los Doukkalas.
Todo eso ha cambiado con el pasado del l tiempo. Hoy en día, algunos “notables” anteponen sus intereses personales por delante de cualquier otra consideración, despilfarran los fondos públicos y aprovechan estas fiestas para hacer sus campañas preelectorales, intentando atraer a los futuros votantes, sobornándolos con estas conmemoraciones, que se organizan con cargo al presupuesto de la Comuna y, en cierta medida, con el dinero de los contribuyentes.
Es desconcertante ver que, a pesar del considerable presupuesto asignado a este Mousem la caballería desfilaba en una zona incómoda, llena de barro, con existencia de montones de basura.
Notables que usan y abusan de sus poderes para ocupar amplias zonas públicas del Mousem para establecer sus ceremonias, y otras que reservan para aparcar sus hermosos coches y los de sus familiares; mientras los visitantes se debaten en atascos sin poder encontrar una salida a los interminables embotellamientos.
Nadie puede discutir la existencia de un marcado contraste entre el Mousem My Abdellah de ayer y el de hoy.
A pesar del aparente desarrollo de la modernización en los medios de organización y gestión, nos encontramos ante la verdadera paradoja de que este Mousem ha perdido completamente su noble misión y los objetivos que se le han atribuido a lo largo de los tiempos, que se limitaban a las celebraciones por parte de las tribus por una buena temporada agrícola, apoyando a los más desfavorecidos, proporcionándoles alegría mediante entretenimientos y veladas animadas.
Es evidente que lo sucedido este año en el Mousem Moulay Abdallah debería llamar la atención del Tribunal de Cuentas para intervenir e investigar las aparentes transgresiones que tuvieron lugar, como la explotación del poder electoral y el despilfarro flagrante de fondos públicos.
El Mousem es un patrimonio cultural que debe preservarse y protegerse de las intervenciones de esto.
Escrito por Mustafa Benouakkass





